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jueves, julio 17, 2014

procesos sociales basicos

CLASIFICACIÓN DE LOS PROCESOS DE INTERACCIÓN SOCIAL

Existen dos amplias categorías de procesos sociales:

1- Los procesos conjuntivos: Son relaciones positivas, por las que las personas se atraen entre sí y se integran. Constituyen una expresión de las virtudes sociales de justicia, altruismo y amor, pues las personas que participan logran un objetivo considerado deseable para ellas. Sirven para perpetuar y mantener la sociedad como un organismo vivo. Los tres procesos sociales conjuntivos son:

1.1- La cooperación: Dos o más personas actúan conjuntamente en la prosecución de un bien común. Es la forma más habitual de interacción y es un requisito esencial para el mantenimiento y la continuidad de los grupos y la sociedad.

La cooperación es una relación recíproca, no puede ser unilateral, pero tampoco exige una cantidad exactamente igual de esfuerzo por cada una de las partes. Las personas aportan sus esfuerzos en forma conjunta y más o menos simultáneamente con el fin de lograr un objetivo. A veces, una de las partes logra más que la otra el bien deseado, pero en la cooperación interesa más el proceso que el producto.

1.2- La asimilación: Dos o más personas aceptan y realizan pautas de comportamiento de la otra parte. Una persona o una categoría minoritaria es asimilada por un grupo o una sociedad. Pero la asimilación no es un proceso unilateral, es interaccional, pues ambas partes participan recíprocamente, aun cuando una de ellas resulte más afectada que la otra. Las diferencias de idiomas, religión, riqueza y educación son obstáculos importantes para la asimilación.

1.3- La acomodación: Es una forma de proceso social en la que dos o más personas actúan mutuamente con el fin de impedir, reducir o eliminar los conflictos. La acomodación ocurre cuando se ha superado un conflicto, y los sobrevivientes aprenden a adaptarse y ajustarse unos a otros. Es un medio de vivir en paz, de coexistir.

Existen diversos grados de acomodación: la mera tolerancia entre las personas; la componenda, proceso en el que una de las partes hace concesiones a la otra; el arbitraje y la conciliación. En una sociedad compleja, en la que la persona participa en varios grupos, puede cooperar en uno y acomodarse en otro.

Los procesos disyuntivos: Son relaciones negativas, por las que las personas se distancian entre sí y se tornan menos solidarias. Los procesos disyuntivos expresan los vicios sociales de la injusticia, la hostilidad y el odio. Las personas que participan tratan de impedir que los demás logren su objetivo. Los participantes están en pugna y no en armonía. Los tres procesos sociales disyuntivos son:

1.4- El conflicto: Es la forma de interacción en la que una o más personas tratan de excluirse mutuamente, ya sea aniquilando una parte de la otra o reduciéndola a la inacción. Su forma más elemental es el conflicto armado, en el que amplios grupos de personas se enfrentan en combate y tratan de destruirse unos a otros.

El conflicto es un medio para un fin. Cuando se habla de conflicto de ideas entre jóvenes y personas mayores, entre dirección y trabajo, no coinciden con el concepto sociológico. El conflicto brota de una competencia y oposición.

1.5- La obstrucción: Cada una de las personas o grupos contrarios tratan de impedir que otros logren sus objetivos, tanto si la persona o el grupo desea obtenerlo o no. Es una forma cortés y elegante de conflicto, pues implica hostilidad y antagonismo, pero sin actuar directamente ni de frente al contrario.

A veces la obstrucción se da dentro del proceso de cooperación. Por ejemplo, dos sectores de un parlamento o congreso nacional deben encontrar alguna forma de cooperación para el bien público del país, aunque se empeñen en obstruirse.

1.6- La competición: Dos o más personas se esfuerzan por lograr un mismo objetivo. En la competición, los individuos enfocan su atención en el objetivo que quieren lograr y solo secundariamente en la parte contraria como tal. Todas las personas compiten por un objeto y la competencia es más fuerte si el objeto escasea o es de gran valor.

La competición se lleva a cabo en forma pacífica y tiene una reglas formales, como las reglas de juego de las cartas. La extensión y el grado de competición es mayor en una sociedad dinámica, de clases abiertas, en la que son numerosas las oportunidades, mesurados los valores y acogido con aplausos el éxito.

ACTIVIDADES

I- Contesta con F (falso) o V (verdadero):

___ La interacción social es el lazo o vínculo que existe entre las personas y que se limitan al ámbito familiar o de parentesco.

___ La cooperación es una relación unilateral, no puede ser recíproca.

___ Los obstáculos de la asimilación son: las diferencias de idiomas, religión, riqueza, etc.

___ En la acomodación las personas interactúan para impedir o reducir los conflictos.

___ En la competición los individuos enfocan su atención en la parte contraria como tal.

II- Cita:

a)Los elementos que componen la interacción social:

b)Los tipos de procesos de interacción social:

c)Los procesos conjuntivos de interacción social:

d)Los procesos disyuntivos de interacción social:

 
 


 


domingo, junio 08, 2014

La proletarización de los informáticos

La proletarización de los informáticos

Un ordenador mítico: la serie IBM 360


Hace cuarenta años la informática era cosa de grandes empresas que tenían grandes centros de proceso de datos separados, segregados del resto de la compañía. En edificios fortificados, con sistemas de aire acondicionado muy potentes, falsos techos y falsos suelos, en donde unos señores vestidos con batas blancas manipulaban ordenadores gigantescos cuya potencia de cálculo y memoria cabría en cualquiera de nuestros teléfonos inteligentes de tercera generación y que no se apagaban nunca no fuera a que ya no se pudiera volverlos a poner en marcha. En aquellos grandes centros se trabajaba con grandes aplicaciones corporativas como la nómina o la gestión de  los almacenes.
Y aquellos señores de la bata blanca eran los informáticos, una suerte de profesión druídica, poseedores de un conocimiento iniciático que nadie – excepto ellos mismos –sabía muy bien en qué consistía y que, en consonancia con el hermético arte que practicaban, cobraban un sueldo muy por encima de la media.
Hoy, en cambio, la informática está metida en todas partes, se ha metido en nuestras vidas hasta unos niveles que jamás habríamos podido imaginar, en nuestros trabajos, en nuestras casas, en nuestros coches, encima de nosotros en dispositivos cada vez más pequeños.
Primero el ordenador entró en los puestos de trabajo de la mano del procesador de textos y convirtió a muchos trabajadores en usuarios de la informática. Más tarde se abrió  paso en el hogar, el ordenador personal se convirtió en un electrodoméstico más y, en tercer lugar, vino Internet de la mano de la portabilidad – portátiles, tabletas, teléfonos inteligentes – que te mantienen permanentemente conectado a una red que representamos por una nube pero que sería más exacto dibujarla como una galaxia. A este proceso de cuarenta años que he resumido en un párrafo es lo que yo denomino popularización de la informática.
Hace ya tiempo que aquellos centros de proceso de datos como tales desaparecieron o, al menos, nadie sabe dónde están, en la nube nos dicen, ¿en qué nube contestamos?. Ni siquiera – con la virtualización[1] – sabes si trabajas con un ordenador que existe de verdad.
Y el informático hace mucho tiempo que colgó la bata, se hizo hombre y habitó entre nosotros, se hizo corpóreo, se desmitificó, perdió clase. Así que el informático, o mejor dicho, la idea que se tiene socialmente de la profesión informática actualmente,  es que se dedica a apagar y encender el ordenador de la secretaria del director comercial, sin atender a diferencias de funciones, conocimientos o niveles. Hoy en día se le llama como se llama al electricista o al tío de la fotocopiadoras, oficios que tienen toda la dignidad del mundo, pero que carecen de glamour.
Antaño le decías a una chica que eras informático y – con tal de no ser el hermano gemelo de Cuasimodo – ligabas, porque eras una suerte de astronauta,  ahora – si eres informático -  necesitas más que nunca ser guapo.
¿Qué es lo que ha pasado en estos cuarenta años?, bueno, la contestación fácil es decir que el grupo de profesiones conocido como “informáticos” se ha proletarizado, descualificado o desprofesionalizado, pero vamos a estudiar con más rigor este problema.
Lo primero que debemos señalar es que he utilizado conscientemente el término “grupo de profesiones” pues la visión social tiende a simplificar la imagen del informático reduciéndolo a una imagen única e indefinida.
Cuando los abuelos matan el tiempo mirando una construcción saben distinguir con un simple vistazo las distintas funciones que se pueden apreciar en la obra, saben distinguir entre arquitectos e ingenieros, capataces, jefes de obra, albañiles, electricistas. Pero si les dejaras en una empresa o departamento de informática sería incapaz de distinguir al administrador de las base de datos del ingeniero de sistemas, a un programador de un director de sistemas. Y si, como pasa en muchas empresas “modernas” no se usa corbata o se trata de un viernes y se pone en práctica el “casual Friday”, entonces no sería capaz ni de “distinguir” entre jefes y subordinados. Como todos andan con teclados y pantallas me diréis que es normal, pero si le preguntáramos a que se dedica un administrador de bases de datos no sería capaz de explicar su función y si explicaría perfectamente la de un arquitecto. 
Luego el primer problema con el que nos topamos es que, a pesar de la popularización de la informática, existe una visión social simplificada de lo que es la organización y jerarquía del grupo de profesiones que se integran en el sector de la informática. Va a resultar que el personal no “sabe” realmente de informática sino que se ha “acostumbrado” a ella. De modo que todos somos usuarios de un montón de aplicaciones, para nosotros la informática ha dejado de ser un arte hermético y, aunque gran parte de la población no tiene ni idea de hacer un programa, ya no le da importancia al hecho de que sean necesarios unos conocimientos técnicos muy especializados para hacerlo.
Este proceso de popularización de la informática ha traído consigo un aumento exponencial del sector y durante algunos momentos de la historia reciente, ha habido una enorme necesidad de especialistas en la materia, hasta tal punto, que primaba más la necesidad de profesionales que la calidad de los productos informáticos que se desarrollaban.
Esta escasez se cubrió en primer término con los estudiantes de informática, recuerdo que en los primeros ’80 nos iban a buscar a las aulas, conozco a muchos compañeros que no terminaron sus estudios seducidos por un buen sueldo. Juventud y dinero es un cóctel que tienta a cualquiera. Comoquiera que seguía habiendo escasez – y como no había una profesión reglada – las empresas buscaron profesionales de otras carreras, al principio las más próximas al sector y que ya habían proporcionado los profesionales de la primera generación de informáticos. Ingenieros industriales, de telecomunicaciones, físicos, matemáticos.
Pero después se abrió la veda y vino de todo, biólogos, historiadores, ópticos y ortopedistas, taxidermistas,  cualquiera que hiciera cuatro cursos y cuatro programas era ya de la profesión. Conozco dos casos de licenciados en filosofía y letras directivos de departamentos de informática que, por cierto, lo hacen bastante mal aunque formulan preguntas bastante interesantes acerca de por qué las cosas van mal. Así que el segundo problema que nos encontramos es el intrusismo profesional que hay en el sector.
Y es curioso revisar cómo el mercado de trabajo ha ido de la escasez a la saturación varias veces a lo largo de estos últimos años, según se iban produciendo expansiones y contracciones en el mercado informático, fundamentalmente, debido al desarrollo de nuevos paradigmas tecnológicos[2].
El último proceso histórico que, a mi modesto entender, ha influido de manera primordial en la proletarización de los informáticos ha sido el propio avance de la tecnología. Durante los últimos años se han desarrollado herramientas para el usuario final muy potentes y programas generadores de otros programas, entre otros, generadores de aplicaciones, para multimedia, para bases de datos, para desarrollar páginas Web y Weblogs. De manera que con unas pocas instrucciones básicas, proporcionadas de una manera muy visual – es decir mediante iconos -, permiten elaborar aplicaciones que gestionan realidades muy complejas.
La principal ventaja de estos generadores es con pocos conocimientos se pueden hacer muchas cosas y su desventaja es que los resultados son muy genéricos y, a veces, adaptarlos a los casos particulares – que es donde suelen satisfacerse las necesidades reales de los usuarios – suele ser difícil y caro.
Pero a los efectos del objeto de este artículo, cabe decir que si con poca formación se puede generar una aplicación con sus altas, sus bajas y sus modificaciones, ¿para qué se necesitan programadores?. La tecnología nos dio nuestro reino y luego nos lo quitó.
Pero es este un blog de sociología, ¿qué nos dice la sociología acerca de lo que le ha ocurrido al grupo de profesiones que forma parte del sector de la informática?. Bien, pues intentando no caer en el tedio, ya que el fin de este blog es divulgar esta ciencia de manera amena, vamos a ver ciertas aportaciones que nos ayudarán a comprender qué es lo que ha ocurrido en estos trepidantes años.
Aunque yo he hablado de desprofesionalización, descualificación y proletarización, como términos equivalentes, para la Sociología de las profesiones no lo son en absoluto[3].
La proletarización o descualificación, que fue definida por el sociólogo norteamericano Harry Braverman, postula que el proceso de cambio desde el empleo por cuenta propia hacia el empleo asalariado incide directamente sobre la naturaleza del trabajo profesional. Este proceso de asalarización ha afectado a todas las profesiones desde el comienzo del siglo pasado, cuando gradualmente se fue pasando de la artesanía a la producción industrial en cadena.
A lo largo de este proceso el trabajador pierde el control sobre su trabajo y sobre el producto del mismo, los profesionales asalariados pierden los valores asociados a su profesión, cayendo en la rutina, en las malas prácticas, la especialización del conocimiento y la enseñanza de la profesión recalcando la tecnología. La dirección de las organizaciones ha invadido las áreas de control profesional para menoscabar el poder administrativo de los profesionales y, en el proceso, los profesionales han perdido estatus y salario.
La desprofesionalización – debida entre otros a M. R. Haug-  en cambio, postula que los cambios sociales experimentados en la década de los años ’60 y ’70, hicieron nacer un nuevo modelo cultural que no acepta la autoridad basada en el conocimiento y desea ejercer un mayor control sobre las profesiones. La tendencia general a la escolarización universal y la mejora de los niveles educativos se interpreta por los teóricos de la desprofesionalización como un fenómeno de reducción de la diferencia de conocimiento entre el profesional y el cliente.
De manera que el monopolio profesional del conocimiento se ha ido erosionando a causa de la mejora del nivel educativo de la población, la división del trabajo profesional – es decir la especialización- y la aspiración de los consumidores de controlar a los profesionales y de alcanzar un equilibrio en su relación, la agregación de clientes en entornos burocráticos y el uso de ordenadores. A consecuencia, los profesionales pierden poder, autonomía y autoridad.
Hay que decir que según Mauro F. Guillén, ninguna de las dos teorías tiene un apoyo empírico apreciable, por lo que se trataría más de filosofía social que de sociología pura.
En mi opinión, ya sea por causa de los capitalistas que van mermando gradualmente el poder de los profesionales – la tesis de la proletarización -  o sea la sociedad en general la que va minando sus privilegios por que va espabilando – la tesis de la desprofesionalización – el caso es que parece cierto que las profesiones en general no es ya lo que  eran y que el prestigio social de las mismas va decreciendo. Ni médicos, ni ingenieros, ni abogados son lo que solían ser.

A mi entender existe, independientemente de la causa – proletarizadora o desprofesionalizadora - , una relación dialéctica entre la sociedad y las profesiones. Esta relación mantiene un diálogo positivo, en el que las profesiones ofrecen servicios a la sociedad y la sociedad les concede privilegios[4] a cambio. Y un diálogo negativo en el que la sociedad intenta reducir los privilegios que le ha concedido y las profesiones luchan por mantenerlos. Se trata de un pulso en el que unas veces las manos andan más cerca de las profesiones y en otras ocasiones éstas consiguen zafarse de la presión. Hoy en día parece que profesiones van perdiendo pero no sé realmente quién está ganando, porque no parece que la sociedad en su conjunto esté beneficiándose de ello.

Relación dialéctica entre la sociedad y las profesiones
Fuente: Juan Carlos Barajas Martínez


Otro motor en la dinámica de las profesiones es la que podríamos denominar la hipótesis del esoterismo, que se ve muy clara en la dinámica de las profesiones informáticas.  Guillén, lo expresa así: “una hipótesis fundamental es que cuanto más tácito y esotérico sea el conocimiento que sirve de base para el ejercicio profesional, más contribuye a la legitimación del profesional, pues resulta más difícil de entender para el profano”.
Con estos dos motores, el pulso sociedad-profesiones y la hipótesis del esoterismo, podemos establecer los principios que marcan el devenir de las profesiones en el tiempo. Según Wilenski, el proceso de desarrollo de las profesiones es el siguiente:
  1. Comienza con el ejercicio de la profesión sin un periodo previo de aprendizaje formal
  2. Continua con la organización de programas de enseñanza que permiten controlar la entrada en la profesión y estandarizar su práctica
  3. Cuando la profesión comienza a contar con demasiados miembros para el mercado existente, los profesionales establecidos se asocian para proteger sus monopolios presionando para obtener una legislación favorable. Los dos instrumentos que se usan para este fin son el establecimiento de licencias obligatorias para poder ejercer y la certificación profesional.
  4. Finalmente, Wilenski señala que la adopción de un código formal de ética profesional supone la consolidación definitiva de la profesión como grupo.
¿Pero qué pasa si una profesión, por muy diversas causas, no recorre todo el camino señalado por Wilenski?. Pues que no es un oficio, pero tampoco es una profesión. En sociología existe el término semiprofesión que creo que describe muy bien esta situación.
Para Parkin, las semiprofesiones son ocupaciones que justifican su demanda de recompensa sobre la base de calificaciones formales, pero que no han sido capaces de establecer un estricto cierre social profesional[5] mediante un monopolio legal o el control del núcleo y la calidad de los aspirantes. Para Fernández Enguita, se trata de un grupo de asalariados, incorporado en parte a la burocracia pública, cuyo nivel de formación es similar al de las profesiones, y que, estando sometidos a la autoridad de sus empleadores, sin embargo pugnan por ampliar su autonomía en el proceso de trabajo y por conservar o ampliar sus ventajas en la distribución de la renta, el poder y el prestigio frente a los miembros típicos de la clase obrera.
Bien ahora, como tramo final de este artículo, superpongamos la historia de las profesiones informáticas – que hemos visto al principio – y el aporte teórico de las distintas escuelas sociológicas que han estudiado las profesiones. ¿Qué es lo que ha pasado en la informática?.
Según Wilenski el primer paso en la creación de una profesión es el ejercicio de la misma sin un período previo de aprendizaje formal. Hemos visto que en los primeros tiempos de la informática, en aquellos enormes centro de proceso de datos, aquellos primeros semidioses con bata blanca y sus locos cacharros carecían de una formación específica y formal, normalmente eran profesionales de otras ramas de la ingeniería o científicos que recibían unos cursos en su empresa o en la empresas punteras de informática, en aquellos tiempos IBM o UNIVAC. Podemos afirmar que el primer punto de Wilenski se ha cumplido.
El segundo punto de Wilenski es el desarrollo de programas oficiales de enseñanza que permiten controlar el acceso a la profesión. A finales de los años ’60 se creó el Instituto de Informática, que fue el primer centro educativo oficial que impartió cursos reglados de informática. La titulación no era todavía universitaria. Hubo que esperar hasta octubre de 1977, cuando comenzó – a partir del Instituto – la Facultad de Informática adscrita a la Universidad Politécnica. Los licenciados en informática fueron los primeros titulados universitarios con un programa de estudios orientado a la formación de las ciencias de la computación, luego vinieron los diplomados como titulación de grado medio. Más tarde a mediados de los años ’90, cambiaron las titulaciones hacia la ingeniería superior y técnica en informática. Veremos qué pasa con las nuevas titulaciones de grado, para mí que vamos a peor, pero esto sería objeto de otro artículo.
Podemos decir entonces que el segundo punto de Wilenski se cumple también, aunque hay que admitir que en paralelo con los estudios oficiales ha existido un cosmos de estudios paralelos de informática en academias y centros más o menos oficiales, así como programas de formación en las empresas.
En el tercer punto de Wilenski encontramos los problemas insalvables. Se producido el asociacionismo previsto en este tercer punto pero no ha conseguido plenamente sus objetivos. La Asociación de Ingenieros e Ingenieros Técnicos en Informática (ALI) y las otras asociaciones profesionales que se han creado no han conseguido después de muchos años de lucha ni el monopolio de las funciones del informático ni siquiera la capacidad para firmar proyectos. A mi entender era una lucha de un pobre caballero contra un dragón enorme, el dragón de un mercado de trabajo con intrusismo institucionalizado y una sociedad poco dispuesta a conceder privilegios a un sector que considera como propio, recordemos que todo el mundo se considera programador o analista. Más aún, a  una sociedad cuya tendencia general es que todas las profesiones de mercado – entendidas como aquéllas que implican una relación profesional-cliente – se están viendo reducidas a profesionales de empresa, en régimen de asalariado y, por tanto, perdiendo estatus y privilegios.
De esta manera, los titulados universitarios en informática, no es que se hayan desprofesionalizado o, al menos, no se han desprofesionalizado más que otros gremios. El problema de la informática es que es una profesión frustrada, es una semiprofesión.
Evidentemente, si no pasamos el tercer punto de Wilenski, no tiene sentido hablar del cuarto.
Ciclo de Wilenski
Hitos en la informática
¿Conseguido?
1. Sin estudios reglados
Grandes CPD, informática corporativa
Sí
2. Estudios reglados
Miniordenadores, informática departamental
Sí
3. Asociacionismo profesional
Microordenadores, informática personal
No
4. Código ético
Resultado =
Semiprofesión
Ciclo de Wilenski aplicado a los titulados informáticos
Fuente: el autor.
Antes hablábamos de que la informática no era una profesión única sino un grupo de profesiones y hemos encontrado una explicación para los titulados universitarios pero, ¿Qué ha pasado con los que no disponen de titulación universitaria?. Al principio de este artículo hemos visto que también este grupo ha sufrido una pérdida general de estatus y consideración social, pero en este caso, creo que se ajusta más la hipótesis de la proletarización. Por lo tanto, por un lado, los  titulados universitarios no han logrado constituirse como profesión, quedándose en semiprofesión y los no universitarios se han proletarizado[6]. ¡Vaya panorama!, ¡cómo para recomendar a tu hijo que estudie informática!.   
El año pasado estuve en un curso con un montón de ingenieros en informática y en telecomunicaciones y, de éstos últimos, me sorprendió que tenían los mismos problemas que mis compañeros informáticos, subempleo y precariedad laboral. Pero en su caso, habría que estudiarlo detenidamente, me da la impresión de que si podemos hablar de desprofesionalización. ¿Quiénes serán los siguientes?.
Y ya para acabar querido lector, si has tenido la infinita paciencia para llegar hasta aquí lo menos que puedo hacer es regalarte un pequeño ejercicio de prestidigitación, o si lo prefieres, de mentalismo. ¡Sé lo que estás pensando desde hace un rato!, que soy un exagerado y que para desarrollar un producto o servicio informático no es necesario estudiar una ingeniería ni ir a Salamanca. Y que, en cambio, para hacer una casa como Dios manda es necesario contar con un arquitecto. Puede ser, no seré yo quien lo niegue que he conocido a brillantes informáticos no informáticos, pero los maestros de obra que levantaron la catedral de Burgos – y mira que es bonita, grande y sólida – no pasaron por ninguna escuela superior de arquitectura, eran brillantes arquitectos no arquitectos. Pensad en ello.
Juan Carlos Barajas Martínez

martes, junio 03, 2014

Macdonalización de la sociedad



Macdonalización de la sociedad
Este concepto fue elaborado por el sociólogo G.Ritzer (célebre entre otras cosas por sus manuales de sociología).

A modo de introducción hay que señalar que en la mayor parte de lugares del mundo se puede encontrar un McDonald, sin embargo, lo más curioso no es que éstos estén repartidos por los lugares más insólitos sino que las hamburguesas que sirven son iguales en cualquier parte del globo.

Lo más interesante a destacar es como los principios que mueven a esta cadena (coincidentes con los principios del capitalismo más purro)se están extendiendo al resto de esferas de la vida y por todo el mundo. Podíamos decir que nuestra cultura se está McDonalizando: viajamos en viajes organizados, compramos los juguetes en grandes superficies como podría ser Toys "r" us, la comunicación cara a cara va perdiendo terreno...

La McDonalización opera en 4 terrenos.

Eficiencia Ray Kroc (encargado del marketing de la empresa) se propuso servir la hamburguesa, refresco y patatas en menos de 50 segundos...además los porpios clientes límpian sus bandejas ahorrando este coste a la empresa.

Cálculo El primer manula de la expresa dejaba claro que la hamburguesa debía pesar 45,5g, su tamaño unos 10cm, su contenido en grasa el 19%, las patatas tendrían un grosor de 7 milímetros...Lo interesante es comprobar como todo ha sido fabricado en masa y se ha tenido en cuenta hasta el más mínimo detalle. Pero no sólo esto, sino que muchas cosas que nos rodean en nuestra vida cotidiana siguen estos principios (poco a poco se va perdiendo el control de los propios actos y se van siguiendo pautas cada vez más estandarizadas).

Uniformidad y predicciónUno puede entrar en un McDonald de Madrid o Macao y estar seguro de que va a consumir la misma hamburguesa (esto se ha conseguido al aplicar un sistema altamente detallado que no deja nada al azar y donde no cabe la improvisación.

Automatización.Para eliminar imprevistos McDonald da instrucciones a sus empleado y los convierte casi en máquinas que siguen un protocolo. ¿que desea? ¿que tipo de refresco? ¿las patatas normales o deluxe? ¿mediano o grande?...Además los dispensadoresde bebida tienen un sensor que deja de surtir refresco cuando está lleno el vaso o las teclas de la caja son dibujos de los productos...todo ello se hace con el fin de evitar errores humanos porque las máquinas son más eficaces que éstos. Siemrpe quees posible se sustituye al humano por una máquina y cuando no puede ser así se intenta "maquinificar" al humano.

14 comentarios:

Kuzzam dijo...
Hola, te enlazo para Meneame.net. Gran post. Saludos
Daiya dijo...
aun asi, las hamburguesas de McDonals son de las mejores de cualquier restaurante de comida rapida (ahora es cuando hay gente q me discute q si las del foster mejor, q si las de tal... eso me da igual, no voy a entrar en eso)

¿Y porque digo esto?
Hace un año (casi exacto, en unos dias...) fui a barcelona con la intencion de pasar alli unos dias, ver un concierto... y eso q termine haciendome un tatuaje.
resulta que fuimos a la tienda (de tatus) y nos dijeron q nos pasaramos sobre las 3'30 ce la tarde... asi q aprovechamos pa dar una vuelta e ir a comer. Entramos en un bocata, cerca de donde esta el ayuntamiento. Eso q hay una nueva... comida q ofrecian, y era hamburquesas...
Mi amiga y yo empezamos a comer... se nos kedan los ojos en blanco, nor miramos y no sabemos si escupir o tragar. mi amiga me dice... esta mala, voy a pedir una nueva. me quedo mirando con cara de asco al panecillo y le digo, no, no esta mala, es asi... abromos los panes, miramos la hamburquesa y estaba hecha con cartilagos, desperdicios y arterias... daba puto ascoooo!!
asi q... quien diga q la comida del mcdonalds es basura, es porque no ha probado las hamburguesas del bocata/pans&compani
jajaja
eso si, despues de esa mala experiencia, hasta q me hicieron el tatu, no estuve nervioso ni nada, ya q mi mente estaba concentrada en dejar de tener arcadas.... jajaja
Manuel dijo...
si es interesante todo ste fenomeno, de hecho hay leyes komo la de los arcos dorados k kreo k se rompio la regla kon la guerra de georgia y rusia...
y ps tmb ai standares ekonomikos komo el indice bigmc k represeta la necesidad de tener un mc en tu pais

hace un tiempo tmb skribi un articulo similar http://sickiatriasocial.blogspot.com/2008/06/cajita-infeliz.html
x si lo kieres chekar
saludos
Capitana de barco hundido dijo...
Es un libro muy interesante. Desgraciadamente no he tenido tiempo de leerlo en condiciones, más allá de resúmenes y algunos fragmentos.

Da bastante que pensar cómo una empresa te utiliza, sin que tú te des cuenta, para que contribuyas a su sistema y le reportes más beneficios que la simple compra de sus productos. Pero como el McDonald's, seguramente si nos ponemos a buscar, encontremos muchos ejemplos de cómo quedamos reducidos a engranajes para que todo funcione.

Respecto al tema de las hamburguesas... las mejores son las caseras. Son más sanas, y te las haces tú mismo, o al menos eso piensas después de pasar por diversos sitios a comprar todos los ingredientes.
FunFrock dijo...
En un buen libro de Ciencia Ficción, Mundo Anillo, hablaba mas o menos de lo mismo pero por otros motivos.

En una sociedad que está cada vez mas interconectada, que puede viajar de un sitio a otro y que, reconozcamoslo, todos somos humanos y nos gustan siempre cosas parecidas, acababas teniendo una sociedad mas o menos homogenea en cultura.
Común dijo...
Hola!!!!!!!!!

mmmmmmmmmm…a pesar de todo lo bien que lo han hecho por años, no se si les ira tan bien en el futuro, pienso que la humanidad esta queriendo algo distinto..algo más humano, jijiji

Un besote y abrazo de oso.
desdelacalle dijo...
Muy buenos tus comentarios.Yo no soy adicta a Mc Donald, sin embargo cuando ando por el centro, agradezco encontrar un MacDOnald, porque los baños siempre están limpios ja jaja
Como sabes Caracas se ha convertido en una ciudad muy ciudad, gracias a sus ineptos alcaldes.
Max Webos dijo...
Hombre, lo de llamarlo McDonalización fue una etiqueta rimbombante para vender libros, es un buen ejemplo de la tendencia que explica, pero no es el único, ni el primero, ni tan siquiera creo que sea el ejemplo más influyente de un nuevo modo de entender las grandes empresas, o incluso de la homologación cultural que se produce con la globalización de los mercados y las comunicaciones. Es decir, si consigues que el mismo producto se venda bien en otros sitios, y tienes cadenas de distribución adecuadas, ¿para qué vas a andar cambiándolo?. Pero no sólo McDonalds, sino que cualquier multinacional hace lo mismo si puede. El mantenimiento de un estándar de producción y distribución bastante férreo es importante para conseguir que todo sea igual en todos lados, para hacerse con un consumidor global (una estrategia más diversificadora puede no rendir en un mundo con tanto movimiento de personas y capitales, los primeros muy acostumbrados a sus regularidades y seguridad).

La comida que ponen...pues para un momento dado te hace su servicio, no es demasiado cara, te la ponen rápido y sabe rica. Otra cosa son las condiciones laborales de los empleados, en qué condiciones obtienen sus materias primas en origen, cómo hacen para comernos el tarro con su publicidad...Vamos, que si se puede uno ir de pinchos como dios manda, mejor dejarse de Big Macs
:-)

viernes, mayo 30, 2014

sociedad y cultura


Cambios en las sociedades globalizadas



Cambios en las sociedades globalizadas

Cambios económicos

Sobre todo en el mundo desarrollado, el sector productivo está incidiendo profundamente en la formación de las personas adultas.  Ya lo hemos considerado en la unidad temática  en la que se trató sobre la situación socioeducativa de las personas jóvenes y adultas. Aprender a trabajar en una sociedad en la que los perfiles profesionales cambian constantemente y en la que la cultura laboral se modifica sin cesar está preocupando y ocupando muchas horas de sus ciudadanos adultos. Merece por lo tanto prestar  atención a las coordenadas en las que este fenómeno formativo–laboral se produce.

Información, conocimiento y producción

El saber y la información siempre han estado presentes en la producción. La rueda y la azada incluyen conocimiento en su diseño. “El poder de la razón y no la fuerza de las armas propagará los principios de nuestra gloriosa revolución”, dijo paradójicamente Robespierre a propósito de la Revolución Francesa. 
Sin embargo, se puede decir que desde el Neolítico hasta hace unos cincuenta años solamente se utilizaban dos características de la materia para producir objetos: la masa y la energía. Un tercer elemento, la información, es el que, desde finales del siglo XX, está incidiendo en los procesos de producción de una manera sorprendente y dominante. Conviene tener en cuenta además que, desde el final de la guerra fría, todo el potencial de conocimiento recluido en la industria de la guerra se ha extendido a la industria del consumo masivo.
La competitividad productiva en la sociedad de la información  no se soporta sobre la cantidad de materia prima que se posee, ni sobre las herramientas, ni siquiera sobre el capital sino sobre en el conocimiento que se gestiona. Podemos diferenciar tres grandes etapas en el uso del conocimiento en estos tres últimos siglos: revolución industrial, revolución de la productividad y revolución de la gestión.

Ampliación: Etapas en el uso de conocimiento

Etapa de la revolución industrial en la que el saber se aplica a la productividad de las herramientas. Es el momento de aparición de la máquina. El sistema de producción se convierte en un sistema de máquinas y fábricas. El hombre no deja de intervenir con la mano pero la fuerza humana se convierte en un complemento de la fuerza “informatizada” de la máquina.
Etapa de la revolución de la productividad en la que el saber se aplica a la productividad del trabajo. El trabajo se analiza en sus distintos movimientos y a cada uno se le aplica  un tiempo. El trabajo quedó sometido a un conjunto de movimientos rutinarios desarrollados a un ritmo ajustado. Este sistema facilitó, en un tiempo mínimo, la adaptación de una fuerza humana “preindustrial” a las exigencias de las nuevas máquinas.
Etapa de la revolución de la gestión en la que el saber y el conocimiento se aplican a la productividad del mismo saber. El saber se ha convertido en un factor de producción primordial en el sentido de que ya no son los recursos físicos de la materia (tierra, carbón, madera ...) ni  tampoco la “mano” de obra ajustada al movimiento de la máquina los factores primarios de producción. La materia prima tradicional está siendo sustituida, gracias al conocimiento y gestión de la información, por la creación de nuevos materiales. Según Peter Drucker (1993) estos cambios, deseables o no, responden a algo irreversible: el saber está siendo ahora aplicado al saber; y este es el tercer y tal vez definitivo paso a su transformación. Proporcionar saber para averiguar en qué forma el saber existente puede aplicarse a producir resultados es, de hecho, lo que significa gestión. Además el saber también se aplica de forma sistemática y decidida a definir qué nuevo saber se necesita, si es factible y qué hay que hacer para que sea eficaz.

Sociedad del conocimiento y desmaterialización

La sociedad del conocimiento desmaterializa los procesos y los productos.
En cuanto a la desmaterialización de losprocesos de trabajo, podemos decir que en las sociedades desarrolladas en conocimiento se está produciendo un tránsito de la manufactura a la mentefactura  y de la fuerza física al potencial inteligente. En el ámbito laboral, la actividad mental se está convirtiendo en el rasgo dominante de los nuevos perfiles del trabajo y de las nuevas formas de trabajar, de tal forma que estamos pasando de un modo de trabajo caracterizado prioritariamente por la intervención de la mano a otro modo de trabajo en el que domina la intervención de la mente. Es en este sentido en el que se habla de un cambio de época de la manufactura hacia la mentefactura.

El mercado de trabajo demanda competencias relacionadas cada vez más con la musculatura del cerebro que con los músculos de las manos y más con el desempeño de funciones simbólicas que rutinarias.  Ya no se trata tanto de tener fuerza o habilidades manuales como de tener  habilidades y competencias cerebrales. La capacidad para trabajar exige nuevas competencias laborales como la de seleccionar, estructurar, clasificar y ofrecer información. La necesidad de compartir información requiere la capacidad para trabajar en equipo, que se demuestra mediante el desarrollo de competencias dialógicas y de tolerancia. La velocidad a la que está sometido este mundo exige cada día más el desarrollo de la capacidad para adelantarse al futuro mediante el desarrollo de competencias de imaginación y creación. Son estas, entre otras, las nuevas competencias que están demandando los nuevos procesos productivos de la sociedad de la información.
Ampliación: Nuevas funciones laborales en la sociedad de la información

Las funciones cerebrales rutinarias: desempeñadas por el cerebro de una manera rutinaria y repetitiva. Este podría ser el primer nivel del perfil laboral exigido por la sociedad del conocimiento.
Las funciones personales: permiten resolver problemas mediante el aprovechamiento inteligente de las rutinas aprendidas. Funciones como cuidar niños, ancianos o realizar trabajos de mostrador, para los que antes solamente se exigían ciertas rutinas mecánicas, requieren ahora estar acompañadas por habilidades de comunicación, de simpatía, de inteligencia “natural” que las hagan eficaces en los nuevos contextos de exigencia.
Las funciones simbólicas: se relacionan con actividades que exigen un alto nivel de abstracción y de relación;  permiten identificar problemas, solucionarlos y establecer estrategias de aplicación.
La desmaterialización de los productos se manifiesta en que cada vez se produce más con menos. Está surgiendo una “desmaterialización” creciente de la producción en el sentido de que cada vez se requieren menos materias primas por unidad de producto. En el caso de Japón se ha calculado una reducción de un 33% en el uso de materias primas en relación con el producto en estos últimos veinte años.

En los países que se encuentran en la vanguardia de la economía mundial, según el Informe del Banco Mundial (1998/1999) sobre el Desarrollo Mundial titulado El conocimiento al servicio del desarrollo, el balance entre conocimientos y recursos se ha desplazado hacia los primeros hasta el extremo de que aquellos han pasado a ser quizá el factor más determinante del nivel de vida, más que la tierra, más que el instrumental y que el trabajo.  Las economías más avanzadas desde el punto de vista tecnológico están firmemente basadas en el conocimiento.

Toda la preocupación actual de la Unión Europea, en relación con la competencia en el mercado mundial, está centrada no tanto en sus recursos materiales, ni en la fuerza física de sus trabajadores sino en la fuerza mental y en el conocimiento de los mismos. La verdadera competitividad se encuentra en que cada día se produzca más con menos y en que cada vez menos produzcan más. Eso sólo se consigue a base de introducir cantidades ingentes de información y conocimiento en los procesos de producción y en los mismos productos, asegurando la existencia de personas que las puedan producir y gestionar.

Ampliación: Ejemplos de desmaterialización de los productos
  • Una empresa constructora de puentes es más competitiva si conoce las propiedades del hierro o si tiene capacidad para inventar aleaciones de materiales que si tiene mucho dinero para comprar hierro. No es cuestión de utilizar mucho hierro para hacer un puente más seguro sino de aprovechar al máximo el conocimiento de las propiedades del hierro (resistencia y elasticidad) en unas condiciones determinadas.
  • Las empresas de armamento  realizan un trabajo que supone introducir  información en las armas. Es más importante fabricar menos misiles asegurando que la información que incluyen tenga muy poco margen de error que fabricar más cantidad pero con mucho más margen de error por tener menos información incluida. Un misil con un margen de error de un metro es más eficaz que varios misiles con márgenes de error de más de diez metros.
  • Las empresas de automóviles compiten por fabricar unas máquinas que no solamente  transporten a las personas de un lugar a otro sino que las transporten con seguridad y comodidad.

Nueva distribución del conocimiento en las empresas

La nueva forma de distribución de la información y el conocimiento en los ámbitos productivos está generando una nueva política empresarial de relaciones laborales. Del conocimiento concentrado en unos pocos, situados en el vértice de la pirámide, se está pasando a la descentralización y extensión del conocimiento y de la información hacia las bases.

Cada vez son más los que necesitan más conocimiento para trabajar y cada vez son menos los que necesitan recibir órdenes para realizar actividades. De la figura piramidal que ofrecía el reparto del conocimiento en la sociedad industrial se está pasando a la figura de un rombo donde el conocimiento va concentrándose en el centro. 

Gaston Mialaret  se pregunta si el esquema publicado en 1988 en un documento del Alto Comité de Educación-Economía permanecerá válido durante mucho tiempo. Y se pregunta cual será el reparto  del conocimiento en las empresas del año 2050.  La siguiente imagen representa la organización del conocimiento en la empresa en 1982 en forma de pirámide para evolucionar en el año 2000 a la forma de rombo:
Organización del conocimiento en las empresas. Años 1982 y 2000
Organización del conocimiento en las empresas. Años 1982 y 2000

Este tipo de reparto del conocimiento democratiza cada vez más el funcionamiento de las empresas y genera, como ya hemos dicho, un nuevo perfil del trabajador profesional con más capacidad de decisión, con más capacidad de comunicación para trabajar en equipo, con más capacidad de autoorganización al margen del taylorismo y del trabajo sujeto a tiempos definidos en cadena. Todo ello requiere el aprendizaje de tareas más complejas que las tradicionales del obrero manual y requiere una nueva cultura del trabajador, autónomo, consciente y responsable de su tarea.

la sociedad globalizada

Los cambios culturales en la sociedad globalizada

Relaciones interculturales

Las identidades colectivas se han construido tradicionalmente con elementos exclusivamente hereditarios y locales. Por nacer en tal lugar uno se veía obligado a acatar la identidad que le imponían: la lengua, la nación, la iglesia, las costumbres etc., del medio en que nació. La identidad era considerada en cierta manera como un fenómeno  compuesto por muy pocos referentes.

En las sociedades globalizadas se produce la presencia permanente de varios elementos de referencia. Una mujer puede ser al mismo tiempo madre de familia, gerente de una empresa,  vecina en un barrio, miembro de un sindicato etc. Los referentes de identidad, que en la sociedad tradicional eran pocos para una mujer, a veces solamente uno, su rol en el hogar, ahora son múltiples. Como gerente de la empresa tiene que velar, como buena profesional, por el bien de la misma. Su ética profesional le puede conducir a gestionar el despido de empleados  que tienen una edad similar a la de sus hijos para quienes, como madre, le gustaría que hubiera abundancia de puestos de trabajo. Esta mujer ha de situarse en la vida como persona ante un problema con distintas caras, con diferentes desafíos, con diferentes referentes. No es simple la vida para ella. Los intereses profesionales de la empresa y los intereses maternales, que debe defender, no siempre confluyen en el mismo cauce. La defensa del paradigma maternal en la empresa la puede catalogar como débil y poco profesional. La  defensa del paradigma empresarial en la familia puede generar unas relaciones excesivamente frías. 
Desde  la perspectiva de los movimientos migratorios se puede encontrar una situación parecida. Un turco que viva en Francia desde hace veinte años, hablará turco pero también francés. Sus referencias a Turquía le identificarán como persona pero quizás no pueda despreciar su influencia francesa. Posiblemente sufra el conflicto de ser catalogado en Francia como turco y en Turquía como francés.

Situaciones de este tipo, cada vez más numerosas, nos fuerzan a construir nuestra identidad a partir de distintos referentes culturales y en procesos donde las preferencias y motivaciones íntimas y las acciones voluntariamente decididas tienen todo el protagonismo. Desempeñar diferentes roles a la vez y construir la propia identidad desde paradigmas contrapuestos necesita, cada día más, un aprendizaje permanente
Figura 2.11 Construir identidades socioculturales en un mundo cambiante e interrelacionado es una de las exigencias de la nueva sociedad. Fuente: Instituto de la Mujer
Construir identidades socioculturales en un mundo cambiante e interrelacionado es una de las exigencias de la nueva sociedad. Fuente: Instituto de la Mujer

Entrar en este tipo de procesos y aprender a construir identidades socioculturales en un mundo cambiante e interrelacionado es una de las exigencias de la nueva sociedad. Si no se quiere entrar al vacío de la anomia, del todo da igual o no se quiere participar del fundamentalismo de que lo “único válido es lo nuestro”, las personas adultas hemos de entrar en procesos de construcción de identidad en los nuevos contextos sociales en los que la alteridad, como dimensión antropológica,  es una dimensión que se vive en primer plano. 

Lo otro, que aparece simbolizado antropológica y biológicamente en el sexo, se presenta incrustado en la misma esencia del ser humano que en sí mismo nace diferenciado y “alterado”. “Alter” significa otro y no deficiencia. Una alteración en este sentido no es algo de lo que nos tenemos que librar sino algo con lo que tenemos que aprender a convivir. Lo otro o el otro no es un peligro o una amenaza a controlar o a dominar sino un complemento necesario a compartir y disfrutar. La alteración o la “otreidad” como dimensión humana necesita ser repensada en un mundo global en el que todos los días se nos presenta encima de la mesa en diferentes términos: masculino–femenino, nativo–inmigrante, pobre–rico, empleado–parado, homosexual–heterosexual,  etc.

Cultura de la velocidad

Los cambios culturales en la sociedad globalizada



Por primera vez en la historia el ser humano usa la tecnología para producir información y conocimiento. Las tecnologías no producen solamente mercancías, servicios y productos perecederos sino que se emplean también para colaborar en la producción de conocimiento y liberan, en principio,  tiempo para el ejercicio de la reflexión y de la sabiduría. La tecnología no se aplica solamente para producir otras cosas distintas del conocimiento sino que también se aplica para “producir” más conocimiento.

Hemos pasado, en este sentido,  de una sociedad activa, en la que el conocimiento y las tecnologías sólo servían para actuar hacia afuera, para hacer productos “materiales”, a una sociedad reflexiva en la que el conocimiento y las tecnologías actúan sobre el propio conocimiento y producen también productos con características “inmateriales”. Esto no ha ocurrido nunca tan radicalmente como está sucediendo hoy. 

La humanidad, al disponer por primera vez en la historia de tecnología que produce tecnología y de tecnología que ayuda a producir conocimiento, acelera de forma sorprendente los cambios y el ritmo de la vida, y modifica profundamente nuestra relación con el mundo en su doble vertiente macro y micro. Sin los ordenadores no hubiéramos tenido tiempo suficiente para conocer y navegar por el macroespacio de las galaxias  ni tampoco hubiéramos podido descifrar el microespacio del código genético.
Figura 2.10 La sociedad actual posibilita nuevas preguntas que exigen nuevas respuestas. Fuente: María Olmedo
La sociedad actual posibilita nuevas preguntas que exigen nuevas respuestas.Fuente: María Olmedo
La rapidez con la que el conocimiento se transforma en tecnología cotidiana no sólo está transformando muchos hábitos y costumbres de la vida humana (la forma de aprender y enseñar,  la forma de jugar, la forma de comprar, la forma de vivir en los hogares, la forma de sentir y de convivir en las ciudades) sino que está posibilitando nuevas preguntas que necesitan nuevas respuestas y nuevos aprendizajes.
  Ampliación: Algunos indicadores de la cultura de la velocidad
  1. Cualquiera de nuestros ordenadores personales es capaz de realizar en segundos una cantidad de operaciones matemáticas superior a la que el ser humano podría realizar durante todo el tiempo de su vida.
  2. El transistor de un ordenador de los años cincuenta  podía costar un dólar. En 1996 el mismo transistor costaba una millonésima parte del dólar. Es decir que la proporción de coste entre 1955 y 1996 era de uno a un millón.
  3. Se necesitaron 38 años para que la radio llegase a 50 millones de personas y 13 años para que la televisión hiciera otro tanto. Pero el mismo número de personas se incorporó a Internet en sólo cuatro años. En 1993 había 50 páginas en la Red Mundial; hoy día hay más de 50 millones. En 1998 utilizaron la Internet sólo 143 millones de personas; en el año 2006, el número de usuarios era superior a mil millones. Internet ya tiene una gama de aplicaciones mucho más amplia que cualquier otro instrumento de comunicación de la historia.
  4. En 1950 se acababa de construir la primera computadora del mundo; ocupaba una amplia habitación, estaba dotada de 18.000 tubos electrónicos y medio millón de juntas de soldadura, y para cada nueva tarea había que reconfigurar el sistema de cables. Desde los años setenta, los ordenadores han multiplicado diez millones de veces la capacidad de su memoria. Los microprocesadores de los años setenta tenían diez circuitos lógicos y en la actualidad tienen más de un millón, su capacidad se ha multiplicado por cien mil.
  5. Una sola fibra óptica podía transmitir en 1988, tres mil conversaciones simultáneas y en el año 2000 diez millones.
  6. El volumen de publicaciones científicas y técnicas del año 1986 superó la producción científica desde los orígenes hasta la II Guerra Mundial. (Cebrián  (1998, p. 151).   

sociedad moderna y tradicional

Sociedad tradicional / moderna

Los elementos de comparación entre el modelo de sociedad tradicional y el de sociedad moderna suelen referirse a diferentes ámbitos:
  • El religioso para aludir el tránsito de una sociedad teocrática a una sociedad democrática.
  • La movilidad social, que explica el tránsito de una sociedad naturalmente desigual a otra formalmente igualitaria y de una sociedad estática a otra más dinámica
  • La autonomía de los individuos se refiere al grado de dependencia o independencia no solamente en relación a las fuerzas naturales (amenazas y riesgos de la naturaleza), sino también respecto a los lazos hereditarios y “comunitaristas”, expresada en grados de individualidad y subjetividad.
Mientras en las sociedades tradicionales los individuos se ocultan y confunden con las comunidades en las que viven, en las sociedades modernas se produce un proceso de individualización progresivo. Una de las características de la sociedad moderna es la aparición del sujeto, del individuo que basa su identidad menos en los lazos hereditarios y en los apellidos de familia que en sus méritos personales.
En las sociedades tradicionales los individuos se confunden con la comunidad en la que viven
En las sociedades tradicionales los individuos se confunden con la comunidad en la que viven
Muchos autores, para hablar de la sociedad actual como sociedad moderna, recurren a su comparación con la sociedad tradicional.  Pope Godoy1 ha divulgado una presentación esquemática y sencilla de esta categorización dual.
SOCIEDAD TRADICIONAL
SOCIEDAD MODERNA
1.- Teocráticas
  • Todo poder viene de Dios.
  • El poder es sagrado, intocable, indiscutible.
  • No existen derechos frente al poder.
  • No existe control frente al poder.
1.- Democráticas
  • Todo poder viene del pueblo.
  • El poder es profano, civil, alternativo y criticable.
  • Cada persona tiene derechos frente al poder.
  • El poder está sometido al Derecho.
2.- Piramidales
  • Rey, Nobleza-Alto Clero,estamento militar, artesanos, agricultores, esclavos... ¿mujeres?
  • La misma posición social durante toda la vida.
  • No hay movilidad social.
2.- Igualitarias
  • Mantiene rígida la estructura económica piramidal.
  • Igualdad política: Cada persona, un voto.
  • Servicios públicos generalizados: educación, sanidad, jubilación...
  • Menos difícil la movilidad social
3.- Rurales
  • La mayoría de la población vive en el campo.
  • Aislamiento, poca movilidad y sin medios de comunicación.
  • Psicología de adaptación a los ritmos naturales.
La experiencia es la fuente y base del conocimiento.
3.- Urbanas
  • La mayoría de la población vive en ciudades.
  • Influencias varias,  movilidad y medios de comunicación. Psicología “orgullosa” ante la naturaleza y sus ritmos.
  • Continuos avances técnicos que cuestionan la tradición
4.- Estáticas
  • El mundo se considera inmutable, perfecto e intocable.
  • Los cambios son lentos y pequeños.
  • Toda innovación crea desconfianza.
  • El valor supremo es “lo que siempre se ha hecho”
4.- Dinámicas
  • El mundo es el escenario para la creatividad humana.
  • Los cambios son rápidos y profundos.
  • La innovación se asume como valor positivo.
  • El mayor descrédito de algo: “eso es muy antiguo”.
5.- Uniformes
  • La forma de pensar y la escala de valores son comunes.
  • Cada persona se siente segura y arropada por el grupo.
  • Poco espacio para el desarrollo de la individualidad.
  • Imagen global de un mundo “armónico”.
5.- Plurales
  • Formas de pensar y escalas de valores muy diversas.
  • Cada persona: Sensación de desconcierto y desamparo.
  • Muchas oportunidades para el desarrollo individual.
  • Imagen global de un mundo “complejo”.
6.- Crédulas
  • Mentalidad mágica: mezcla imaginación y realidad.
  • El mundo está poblado de seres buenos o malos.
  • La maravilla (milagro) rompe desde fuera la monotonía.
  • El mal es un castigo divino merecido.
6.- Críticas
  • Mentalidad adulta que ha superado la etapa “mágica”.
  • Estamos solos en el mundo para organizarnos a nuestro modo.
  • El milagro es la tarea de cada día que está en nuestras manos.
  • El mal no es castigo, sino  un reto
7.- Confesionales
Política y religión unidas y confundidas:
  • Jefe político = jefe religioso.
  • Unión de Iglesia-Estado
  • La moral religiosa tiene valor de ley civil.
Utilización de la religión desde la política y/o al revés.
7.- Laicas
Religión y política, realidades diferentes:
  • Poder civil y poder religioso.
  • Separación de Iglesia y Estado.
  • Autonomía de las leyes civiles frente a religión.
Independencia mutua y colaboración desde los dos ámbitos.
1 POPE GODOY  Iglesia en las sociedades modernas en Revista Tiempo de Hablar octubre-diciembre 2005.

http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/125/cd/unidad_2/educacion_y_modelo_social_sociedad_tradicional_sociedad_moderna.htm